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Crema pastelera

Ingredientes

  • 4 yemas de huevo
  • 5 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de Maicena
  • 1/2 lt. de leche
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

Preparación

Batir (con un tenedor o batidora, porque con los dedos se tarda mucho) 4 yemas (de huevo, no de dedo) con 5 cucharadas de azúcar (cucharas de las de sopa). Mezclar la solución obtenida (que ha de ser bastante densa) con dos cucharadas no muy llenas (ni muy muy ni tan tan) de Maicena (se puede usar la misma cuchara que se utilizó en el paso anterior). Salir al jardín y buscar a la vaca lechera (un almacén también sirve, aunque al almacenero hay que pagarle y a la vaca se la puede explotar que no va decir ni MU) para extraerle 1/2 L de leche (como se verá esta receta es para hacer a las 5 de la matina, horario de ordeñe de la vaca). Mezclar la leche con lo obtenido en el paso previo ( o sea yemas + azúcar + Maicena) agregándole una cucharadita de esencia de vainilla (en este caso usar una de las cucharas preparadas para poner azúcar al mate, o sea de las chiquitas). Poner al fuego (conviene ponerlo primero en una ollita, porque sino ensucia mucho y es difícil de recoger después) tratando de no usar una olla de acero inoxidable porque se pega (teflon, aluminio, enlozado sirven). Cocinar a fuego suave (de esos que sólo acarician y no queman) revolviendo (para esto cambie de cuchara usando una de madera ya que si usa la de la sopa corre el riesgo de quemarse los deditos dado que la cuchara es de metal y por lo tanto es un buen conductor de calor) permanentemente hasta que rompa el hervor, o sea que entre en ebullición, o sea que haga globitos. En ese instante (ni un segundo antes pero si puede ser alguno después) está autorizado a retirarlo de la hornalla (trate de usar una agarradera porque sino se va a quemar, y tanto esfuerzo hicimos hasta ahora para que no se queme ....). Como último paso siéntese durante un par de horas observando como se enfría (me encanta ver las moleculitas de frio entrando a la ollita), y después (o

Una contribución de: Silvia (la verdadera cocinera) y Valeria (la economa)